Habitación del pánico: ¿realidad o ficción?

maxresdefault (2)Cuando nos hablan de la frase “habitación del pánico” (o Panic Room en inglés), nos remontamos a aquella película en la que el personaje interpretado por Jodie Foster previene a toda costa que los maleantes perjudiquen su integridad y la de su hija, ambas encerradas en una habitación.

El asunto es que no todos han visto la película, y lo que es peor, esos muchos desconocen los alcances a los que tenemos derecho quienes nos disponemos a cuidar de nuestras propiedades. Los cerrajeros badalona nos han dejado saber un poco mas de estas habitaciones.

Las habitaciones de pánico se construyen con la finalidad de prevenir las amenazas externas hacia nosotros mismos y a nuestras propiedades, sobre todo cuando los maleantes hayan violado la seguridad perimetral del hogar, y se hayan internado en él para robar, matar o secuestrar.

Una habitación del pánico representa un lugar seguro dentro del hogar o negocio. No es obligatorio pedir ayuda especializada para crear una habitación de este tipo, ya que podemos ambientarla nosotros mismos.

Una explicación más amplia al respecto

Las salas de pánico pueden construirse en una casa o negocio, y representan un punto de retirada secundaria que hace posible que los residentes del lugar se puedan esconder cuando sucede un acto vandálico, mientras llegan las autoridades pertinentes a controlar la situación.

Esta habitación generalmente se encuentra blindada y oculta dentro de una propiedad o comercio, y debe contar al menos con una línea telefónica aparte, además de cámaras de seguridad dentro y fuera del recinto.

En caso de que no se desee construir una habitación de pánico aparte, cualquier dormitorio puede acondicionarse para que cumpla la función de este salón para casos de emergencia.

Sí, posiblemente haya quienes tengan la facilidad de contratar un profesional de la cerrajería; pero construir un salón del pánico quizás no sea tan difícil, sobre todo si se cuenta con nociones de bricolaje.

Habitaciones del pánico DIY

También conocidas como “habitaciones de pánico caseras o improvisadas”, son los recintos que se estructuran de una forma menos profesional que lo acostumbrado. Ésta debe ser efectiva para tal fin, sobre todo si no se integran todos los elementos de rigor.

Cualquier habitación puede convertirse en un salón fortificado al que los malhechores no puedan acceder para dañar a personas o robar posesiones, aunque mientras no exista peligro, el espacio se puede aprovechar de acuerdo a su propósito original.

Ahora bien, como se trata de armar un salón de pánico improvisado, se requiere que el lugar sea rápidamente accesible para que cualquier habitante de la casa pueda converger en este espacio de emergencia.

Lo ideal de estas habitaciones es que carezcan de ventanas, y que el número de puertas no sea excesivo, pero que a su vez disponga de la seguridad suficiente para que no pueda ser forzada fácilmente.

Extras en las habitaciones de pánico

La línea telefónica es una buena opción, pero las cajas fuertes que almacenen armas son quizás la verdadera opción de emergencia que se requiere instalar en una sala de pánico, sobre todo cuando las autoridades policiales demoran en llegar, y los maleantes penetren la última línea de defensa.

Hace falta que saques todos los permisos pertinentes para adquirir un arma, en caso de que sea legal en tu país el porte de las mismas, y por supuesto realizar el adiestramiento correspondiente para evitar errar disparos.

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