Las 5 mejores formas de asegurar una puerta

Una vez conocidas las amenazas a la que se enfrentarán las puertas durante su vida útil, el siguiente paso consiste en mitigar sus vulnerabilidades.

No existe una solución única para todos los casos, y aunque resulte imposible crear una puerta invulnerable, siempre se puede llegar a una solución de compromiso.

A continuación se presentan una serie de aspectos que los cerrajeros más experimentados suelen tomar en cuenta a la hora de mejorar la seguridad de sus puertas.

La longitud de los tornillos

Los tornillos que anclan las bisagras al marco y el propio marco a la pared son la primera línea de defensa ante amenazas como la embestida de un atacante con su propio peso o mediante el uso de un ariete.

Muy posiblemente su puerta esté montada usando tornillos de apenas un cuarto de pulgada, formando un eslabón débil que apenas resistirá unos pocos ataques. Reemplazándolos por tornillos de tres pulgadas mejorará las posibilidad de que la puerta resista éste tipo de ataques.

La construcción de la puerta

Si el marco y las bisagras soportan el ataque, el siguiente eslabón es la puerta en sí misma. Por lo general las puertas externas deberían ser fabricadas en madera sólida, con un núcleo metálico en caso de puertas reforzadas.

Estos núcleos metálicos aumentan el peso de la puerta pero también incrementan su seguridad ante ataques que impliquen la perforación de agujeros en la misma. Las puertas huecas sólo deben usarse para puertas internas.

Las placas de protección

Sin importar el material del que esté construida la puerta, existen ciertos lugares de la misma que son más sensibles a un ataque. El lugar de la cerradura es un ejemplo de ellos, pues se suele retirar una considerable cantidad de material para dejar lugar para los mecanismos.

Otro lugar que resulta importante reforzar es el tercio inferior de la puerta, donde es más probable que un atacante use los pies para forzarla.

Para estas necesidades existen placas metálicas rígidas que pueden instalarse sobre la puerta, distribuyendo la energía del ataque y aumentado la probabilidad de la puerta lo resista. El material más usado es el acero inoxidable pero también existen alternativas en aluminio o latón.

Cerraduras de alta seguridad

Si la puerta y el marco resisten el ataque, o si el atacante usa técnicas menos radicales, la seguridad del conjunto suele recaer en la seguridad intrínseca de la cerradura.

Recuerde que dentro de una misma marca existen diferentes niveles de calidad y de precio, dependiendo de los materiales y de la complejidad de la construcción de la misma. No siempre pagar más lo mantendrá más seguro.

La opinión de un cerrajero experto en el guinardo le ayudará a obtener la mayor seguridad posible dentro de su presupuesto.

Alarmas monitoreadas

Hasta ahora solo hemos mencionado medidas pasivas de seguridad, que un atacante puede inutilizar si se dispone del tiempo y las herramientas apropiadas. Una alarma monitoreada puede asegurarse de que no disponga de ese tiempo.

La mejor alarma es aquella que pueda detectar la manipulación de la puerta y no solo la apertura de la misma, de tal forma que las autoridades puedan responder a la amenaza antes de que acceda al interior.

Con toda esta información y la asesoría especializada de tus cerrajeros no debería tener problemas para encontrar la mejor manera de asegurar que su puerta esté más allá de las posibilidades de los mejores criminales y proteja su propiedad y sus bienes.

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